JANUCÁ – חנוכה


La palabra Janucá, que significa en hebreo ‘inauguración’, alude a la recuperación y reinauguración del Beit HaMikdash. Janucá, fiesta de las Luminarias nos habla de los milagros que permitieron que nuestra tradición continúe. Fue la lucha de pocos contra muchos, de valientes iehudim (judíos) que arriesgaron su vida por mantener viva nuestra fe. Lograron reinaugurar Beit Hamikdash (Templo) gracias a los valientes Macabeos.

En el nombre de la festividad de Janucá descubrimos las letras de la palabra “jinuj” (educación). Quien educa transmite su luz. Janucá es conocida también como Jag HaUrim, la fiesta de las luminarias. En tiempos de los Macabeos la guerra para devolver luz a la oscuridad del templo profanado se ganó con fuerza y con milagros.
En el transcurso de los días de la festividad se enciende una januquiá o candelabro de ocho brazos más uno, el shamash, que cumple la función de encender las otras velas. En la primera noche únicamente se prende el shamash y una vela, y cada noche se va aumentando una vela, hasta el último día en el que todo el candelabro se enciende completo.
Es costumbre que los niños jueguen con un sevivón, dreidel o perinola, el cual tiene cuatro caras, cada una de ellas con una letra en hebreo. En la diáspora las letras son el comienzo de cada palabra que forma la frase Nes gadol haiá sham, lo que quiere decir, “Un gran milagro ocurrió allá”. En Israel las letras son el comienzo de las palabras Nes gadol haiá pó, lo cual se traduce a “Un gran milagro ocurrió aquí”.
Este año se enciende la primera vela en la noche del día domingo 2 de diciembre.
JAG URIM SAMEAJ! חג אורים שמח!