Política de Evaluación


La política de evaluación de la Escuela Integral tiene sus fundamentos en la filosofía institucional cuyos principios concuerdan con los valores pedagógicos y educativos del Bachillerato Internacional y se articula con los requisitos del sistema educativo nacional.

Se implementan principios y prácticas para lograr los objetivos educativos  adecuados a cada sector y al desarrollo cognitivo y emocional de los estudiantes que lo integran.

En las prácticas de evaluación subyacen los objetivos institucionales que la sustentan. Tienen como meta formar personas responsables, reflexivas, solidarias, creativas, con espíritu crítico, indagadoras, donde el conocimiento sea vivido como un valor en sí mismo. Se jerarquiza el compromiso con el estudio y con la comunidad que lo rodea. Se fomenta la creatividad y la curiosidad y a la vez el desarrollo de habilidades y competencias.

Se valora el trabajo en equipo para construir significado mediante la interacción con un enfoque constructivista. La indagación continua y la investigación permiten formar la base para nuevos aprendizajes que constituyan un desafío para los alumnos. Las acciones y experiencias prácticas estimulan a los estudiantes a  aprender a aprender, a tomar decisiones responsables basadas en principios éticos.  La reflexión crítica sobre sus investigaciones y acciones les permitirá comprender y desarrollar sus  potencialidades y el pensamiento autónomo.

Se requiere una evaluación exhaustiva y significativa la que  luego se deberá trabajar con los alumnos como autoevaluación siendo ésta  otra  instancia de aprendizaje.

A través del intercambio y reflexión del equipo de Dirección, se establecen los principios y las prácticas que se emplearán para la aplicación de los objetivos educativos en relación a la evaluación.

Se realizan revisiones de la política de evaluación a través de reuniones periódicas de Directores y reuniones del equipo docente, cuando hay modificaciones en la evaluación del sistema educativo nacional y también  cuando se trabaja en el proceso de autoevaluación del Bachillerato Internacional.

La Institución comunica y analiza con el equipo docente la política de evaluación y la comparte con los alumnos y padres para que conozcan sus principios.

La Dirección junto a los docentes implementa una serie de instrumentos y estrategias para evaluar los aprendizajes de los estudiantes.

El docente realiza un seguimiento sobre el progreso de los alumnos y reflexiona junto a ellos sobre sus logros y aspectos a mejorar. Las familias son informadas del proceso de aprendizaje de sus hijos.

Entendemos a la evaluación como formativa y sumativa. Es formativa entendida como el proceso de analizar, reflexionar e interpretar  la práctica diaria y las pruebas de los alumnos para mejorar su aprendizaje. Es una actividad continua, acumulativa y procesual. Es también sumativa, ya que mide el desempeño de los estudiantes y sus niveles de logro para evaluar el cumplimiento de los objetivos propuestos.

La evaluación sumativa y formativa están relacionadas ya que el docente debe utilizar las prácticas de  la evaluación sumativa para reflexionar junto a los alumnos y  mejorar sus aprendizajes generando así una evaluación formativa.

La evaluación sumativa tiene características específicas en cada sector de la Institución.

A continuación se presentarán las adecuaciones de la política de evaluación de cada sector, acordes a la etapa de desarrollo de los alumnos.

 

LA EVALUACIÓN EN EL NIVEL INICIAL (GAN)

La educación en el Nivel Inicial orienta a la formación integral del niño en edad preescolar al propiciar el desarrollo de sus potencialidades.  Posibilita el despliegue de sus capacidades cognoscitivas, de lenguaje, físico-motriz y socio-emocionales. Los primeros años de vida del niño son decisivos para su desarrollo pleno como persona y para su capacidad de integración al contexto en que se desenvuelve.

El Nivel Inicial, por las experiencias educativas que en éste se generan, propicia aprendizajes significativos en los alumnos, los cuales posibilitan la construcción de conceptos, “modos de hacer” o procedimientos, valores y actitudes.

La evaluación del desarrollo de los aprendizajes de los niños en el Nivel Inicial, es concebida como un proceso permanente de valorización cualitativa de sus potenciales y de los aprendizajes adquiridos así como las condiciones que lo afectan siendo este un proceso individualizado.

En este sentido la evaluación es el principal instrumento del educador para tomar las decisiones curriculares ya que suministrará información del proceso de desarrollo y aprendizaje de los niños.

Preferentemente se busca la descripción y la interpretación, tomando como referencia los contextos en que se desarrollan los programas o aspectos a evaluar.

En la evaluación se deben  establecer los objetivos de forma muy concreta  y expresarlos en términos de comportamientos observables.

La mayor parte de los instrumentos son de carácter cualitativo, tales como la observación, las entrevistas, el diálogo y el juego.

La acción educativa en el preescolar no puede estar dirigida solamente a lograr objetivos de tipo formal o académico sino que principalmente se orienta a desarrollar las capacidades del niño. Se plantean como objetivos fundamentales ante todo la formación de personas solidarias, responsables, creativas, con espíritu crítico, reflexivas, indagadoras; comprometidas con el mundo que los rodea. Se valora lo humano, lo vincular; así como el compromiso con la investigación y el descubrimiento.  En este sentido en preescolares, utilizamos parámetros de comparación o de referencia, los cuales son pautas evolutivas referidas al conjunto de conductas características del niño consideradas como los patrones evolutivos típicos de un niño a una edad determinada.

Los objetivos de la acción educativa deben tener estrecha relación con las necesidades e intereses de los niños del grupo, por consiguiente pueden variar de un grupo a otro aunque sean niños de la misma edad.

Las docentes junto con el Director y el Departamento Psicopedagógico realizan un seguimiento sobre la evolución de cada uno de los niños. Hay un conocimiento exhaustivo sobre las debilidades y fortalezas de cada uno de los alumnos.

La evaluación es constante, hay un análisis y reflexión permanente sobre el progreso de nuestros alumnos en las diferentes áreas: cognitiva, social, emocional.

Si bien en Nivel Inicial la evaluación se hace en forma continua, hay tres instancias especialmente definidas en las que se deja registrada la evaluación realizada. Estas son: a principio (evaluación diagnóstica), a mitad y a fin de año. La  información que el docente transmitirá a las familias a mitad y a fin de año, se referirá a los objetivos establecidos en el Proyecto Curricular y a los progresos o dificultades detectados en la consecución de los mismos. El educador debe seleccionar la información que pueda ser más significativa para las familias, desde la perspectiva de su posible colaboración en el desarrollo de sus hijos en el Nivel Inicial; este informe debe ser claro y asequible para los padres.

La evaluación permitirá identificar los logros y limitaciones alcanzados por los niños al final de cada una de las etapas, reflexionar sobre la misma y actuar en consecuencia tomando decisiones que favorezcan el desarrollo del niño.

LA  EVALUACIÓN EN PRIMARIA

La  evaluación en Primaria es procesual o sea es evaluar el desarrollo total de cada uno de los alumnos en todos y cada uno de los niveles que recorre. Es también constante, continua, en cada momento y siempre acompañada de la reflexión de todos los aprendizajes del día a día. Por lo tanto hacemos una evaluación formativa, que brinda la posibilidad de planificar la siguiente etapa y una evaluación sumativa, la que realizamos en tres períodos del año: al comienzo (evaluación diagnóstica), a mitad de año o semestral y a fin de año (evaluación final).

Se focaliza al alumno en todas sus expresiones, se atiende el desarrollo de sus relaciones sociales, personales y sus aprendizajes disciplinarios, desde su esencia; a través de la indagación, acción y reflexión sobre los diferentes aspectos de formación como ser íntegro.

La observación y reflexión son instrumentos en que nos apoyamos para evaluar y ellos nos brindan las formas de mejorar, para una educación pluralista, para fomentar el conocimiento, la enseñanza de valores, para comprender, valorar y mejorar el mundo en el cual vivimos.

Características de la evaluación:

EVALUACIÓN DE RENDIMIENTO. Se hacen evaluaciones de diferentes actividades con criterios preestablecidos. Es multimodal, se requiere el uso de muchas habilidades para desarrollar las diferentes competencias. Se adjuntan trabajos, se hacen valoraciones y se reflexiona sobre lo que cada uno desarrolló y construyó hasta ese momento, para poder facilitar y entrar al desarrollo de la siguiente etapa educativa.

 EVALUACIÓN CENTRADA EN EL PROCESO. Los niños son evaluados en forma constante a través de la observación y diferentes pruebas.

EVALUACIÓN DE UNIDADES. En la Escuela Integral trabajamos en Unidades de Investigación en las cuales se integran diferentes asignaturas, contenidos, conceptos del programa oficial, temas emergentes y significativos para el alumnado. De esta manera, es una evaluación significativa, relevante y atractiva.

EVALUACIÓN EN LÍNEA.

Son pruebas en las cuales se logra obtener resultados sobre los aprendizajes de nuestros alumnos de forma inmediata. Son guías para los docentes para replanificar el acto educativo. Están hechas por docentes que junto con técnicos en evaluación e inspectores proponen pruebas para obtener información acerca de algunas dimensiones relevantes del proceso enseñanza- aprendizaje. Es formativa porque identifica las diferentes fortalezas y debilidades del proceso educativo fomentando una reflexión profesional de las prácticas de enseñanza. Además busca ensamblar el proceso de enseñanza según el desempeño de cada alumno durante el transcurso del año.

AUTOEVALUACIÓN. Contribuye a enseñarles a los alumnos a que evalúen su propio proceso de aprendizaje. Se educa en la responsabilidad para aprender a valorar, criticar y reflexionar sobre su desempeño. Esta modalidad se desarrolla en forma grupal en 1º y 2º año. De 3º a 6º año, además de hacerla en grupo, también se trabaja con cada alumno en forma individual para que observe gradualmente sus logros y áreas a mejorar. Así desarrollará su espíritu crítico y en los grados de 5º y 6º año, la autoevaluación fluirá con mayor amplitud.

Se realizan reuniones y entrevistas periódicas con equipo docente, departamento psicopedagógico, técnicos, Directores,  profesores de educación física y familiares, a partir de las cuales se va construyendo el historial del alumno. En el año 2016, se comienza con la ficha del alumno en forma digital, donde queda  registrada toda la historia (observaciones, entrevistas, etc.) del niño.

FASES O ETAPAS DE LA EVALUACIÓN

  • Evaluación diagnóstica

Muestra la realidad inicial, nos ubica sobre el punto de partida, analiza las diferentes individualidades, la diversidad y necesidades de nuestros alumnos. Se evalúa la adquisición de conceptos, conocimientos, el desarrollo de habilidades, competencias, actitudes y valores, adquiridos en años anteriores.

2 – Evaluación semestral

Permite evaluar el cumplimiento de los objetivos propuestos para esta etapa, teniendo en cuenta lo recabado en el diagnóstico, en toda su extensión, los requerimientos del programa de Primaria, de Inspección, acuerdos con docentes y Proyecto Institucional.

En esta evaluación es importante el trabajo de la Institución con la familia a través de entrevistas y entrega de boletines; el aporte de técnicos (si son necesarios) y los vínculos de los alumnos con sus pares y adultos. A partir de estos aspectos, se plantean nuevas estrategias, se replanifica, se ven los avances, estancamientos o retrocesos del accionar de los alumnos.

Destacamos la evaluación de la Inteligencia Emocional en el desarrollo de los valores planteados para cada año, en el contexto más amplio, para desarrollar en cada alumno el ser mejor persona cada día.

3 – Evaluación final

Se evalúa la planificación anual, teniendo en cuenta el diagnóstico, la evaluación semestral y la replanificación, atendiendo las pautas planteadas desde las autoridades, La Dirección y el consenso con los docentes, en lo curricular y en el aprendizaje de valores.

 

LA EVALUACIÓN EN SECUNDARIA- CICLO BÁSICO Y BACHILLERATO

La evaluación en el Ciclo Básico y Bachillerato en la Escuela Integral, se realiza dentro del marco de la filosofía institucional y está consagrada en las Circulares nº 2956/2010 y 2957/2010, del Consejo de Educación Secundaria, que regulan la Evaluación y Pasaje de Grado de todas las instituciones educativas públicas y habilitadas del país.

En su articulado se destaca que “la evaluación del proceso incluirá, además de la apropiación de contenidos propios del curso, la apreciación de la actuación del alumno en relación a los siguientes aspectos: interés, actitud en el trabajo, integración social y asiduidad. Se tendrán en cuenta, además, los progresos educativos, la adquisición de valores y el desarrollo de actitudes”.

En ambos sectores la evaluación se rige por los mismos principios en tanto su carácter es formativo y sumativo.

Las evaluaciones serán propuestas por el profesor, en relación con los objetivos y el curso que corresponda,  con el propósito de reorientar los aprendizajes de los estudiantes.

Se promueven instancias de coordinación entre los docentes de la misma asignatura, a los efectos de aunar criterios de evaluación tanto en la elaboración de las propuestas como en la corrección y calificación. También se realizan coordinaciones con todo el equipo docente para ajustar criterios en otros aspectos importantes para la evaluación más allá de aquellos específicos de cada asignatura. A modo de ejemplo:

  • Incidencia de la ortografía y sintaxis en las producciones escritas
  • Probidad académica ( criterios a ser utilizados en los diferentes cursos)
  • Atención a las necesidades educativas especiales

Con respecto a los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, cabe mencionar que se implementan  formas alternativas de evaluar para aquellos alumnos que así lo necesiten y por consiguiente requieran de una adecuación curricular. Se apunta a jerarquizar las fortalezas de los alumnos y no sus debilidades.

Ejemplos de formas de evaluación:

  • Pruebas escritas
  • Presentaciones orales
  • Trabajos entregados a través de la plataforma educativa
  • Trabajos audiovisuales
  • Intervenciones en clase
  • Trabajos en equipos
  • Elaboración de proyectos (maquetas- videos etc) en coordinación entre varias asignaturas
  • Entregas de informes post visitas didácticas

La evaluación se considera como un instrumento para reorientar los aprendizajes y se exhorta, especialmente, a promover la autoevaluación.

Las “actividades de evaluación específicas” son: la diagnóstica (inicial y ponderada conceptualmente) la semestral y el conjunto de actividades que marca el cierre de cursos.

Con las evaluaciones semestrales, se aspira a que el docente reformule su planificación y determine los avances, además de pretender que el alumno autoevalúe su situación de aprendizaje.

Las actividades de cierre de curso tienen como objetivo el ejercicio de apropiación e integración de conocimientos y ofrecer la oportunidad de superar los resultados obtenidos hasta ese momento.

Existen algunas diferencias entre los sectores de Ciclo Básico y Bachillerato respecto a los períodos de pruebas, la presentación de los resultados de la evaluación y las calificaciones que permite alcanzar los niveles de suficiencia para la promoción de los cursos.

En Ciclo Básico y 1er año de Bachillerato las calificaciones 1 a 5 señalan el nivel de insuficiencia y entre el 6 y 12, los diferentes niveles de suficiencia. La evaluación final es global.

En Bachillerato, la evaluación final no es global sino por asignatura y corresponde subrayar que existe un sistema de categorización que habilita al estudiante a promover la asignatura o define el tipo y período de exámenes. Esas categorías son A, B, C y D.

En ambos sectores los resultados de la evaluación se presentan en diferentes momentos mediante un boletín de calificaciones que se entrega a las familias y que contiene un juicio orientador para cada asignatura y las correspondientes calificaciones numéricas. De acuerdo con lo establecido por el Consejo de Educación Secundaria, se realizan reuniones de profesores con el fin de evaluar los procesos de aprendizaje y promociones de cada alumno.

A los efectos de la aprobación del curso, el estudiante no puede tener más de tres asignaturas pendientes de aprobación, al comienzo del curso siguiente.

Otras formas de evaluación

Además de las evaluaciones que se realizan con el objetivo de medir la apropiación de contenidos e incorporación de competencias de aprendizaje, también se promueven instancias en las que los alumnos evalúan sus propios procesos. La capacidad de los estudiantes de analizar y reflexionar acerca de sus propios logros, fortalezas y áreas a superar no es una tarea sencilla y requiere el acompañamiento y guía de profesores referentes.

A su vez, es importante considerar las opiniones, miradas y sugerencias de los estudiantes con respecto a varios aspectos de la institución. En este sentido, al finalizar el año lectivo,  se les solicita que completen un formulario de evaluación. En el mismo se les pide opinión respecto a:

  • Nivel de exigencia de los cursos
  • Clases de consulta
  • Talleres extra curriculares
  • Salidas didácticas
  • Actividades de ayuda social
  • Equipo pedagógico (docentes, profesores referentes, dirección, adscriptos, psicólogo, etc.)
  • Aspectos edilicios
  • Sugerencias para el año siguiente

 

LA EVALUACIÓN EN EL PROGRAMA DE DIPLOMA (Bachillerato Internacional)

El 12 de Junio de 2008, en la circular Nº 2829/08 el Consejo de Educación Secundaria del Uruguay reconoció el Sistema de Reválida del Diploma de Bachillerato Internacional por el Bachillerato Reformulación 2006 teniendo en cuenta las diversificaciones y opciones elegidas para el ingreso a las diferentes facultades en Uruguay.

El alumno que aprueba el Diploma de Bachillerato Internacional y las asignaturas complementarias establecidas para el Sistema Educativo Nacional obtendrá la reválida por el Bachillerato Nacional en la opción en que haya cursado y aprobado las asignaturas complementarias establecidas en el Sistema de Reválida.

Las asignaturas complementarias que los alumnos cursan son de Bachillerato Nacional por lo tanto son evaluadas tomando en cuenta los mismos criterios e instrumentos de evaluación que se mencionan para Bachillerato del plan Nacional.

Los alumnos cursan las seis asignaturas y los tres componentes durante los dos años promoviendo de esa forma la simultaneidad de los aprendizajes. Los docentes y el coordinador B.I realizan  el seguimiento pedagógico del alumno en forma constante. Los niveles de logro alcanzados se comunican a los alumnos y  a sus familias, bimensualmente, mediante un boletín de calificaciones.

La escala de calificaciones del programa de Diploma oscila entre 1 y 7, siendo el 4 la calificación que muestra la suficiencia.

La evaluación es sumativa porque determina el nivel de logro del alumno y formativa porque pretende identificar las necesidades de aprendizaje del mismo. A través de una evaluación formativa el alumno aprende a juzgar mejor su propio desempeño y le ayuda a desarrollar estrategias para seguir progresando.

Dentro del proceso de evaluación formativa, los alumnos tienen muchas oportunidades de mejorar sus niveles de logro y los trabajos enviados para moderación (evaluación interna), son los que mejor reflejan ese nivel de logro alcanzado.

Los docentes de las diferentes asignaturas coordinan para acordar sobre la aplicación de los criterios de evaluación, para realizar la planificación colaborativa y reflexiva  de los contenidos programáticos que incluyan las modificaciones pertinentes cuando hay cambio de programa en las asignaturas y para fomentar el desarrollo de los atributos del perfil de la comunidad de aprendizaje del Bachillerato Internacional.

 En dichas coordinaciones se elaboran planificaciones que incluyen temas muy relevantes, tales como la probidad académica, las adecuaciones curriculares para alumnos con necesidades específicas de acceso a la evaluación y la integración de Teoría del Conocimiento en todas las asignaturas.

 El programa de Diploma, las seis asignaturas y los tres componentes son evaluados siguiendo estrictamente los criterios y pautas que indica la organización de Bachillerato Internacional, tanto en las guías de las asignaturas para los docentes como en el manual de procedimientos del año correspondiente.

Los instrumentos de evaluación utilizados son: tests, mocks, trabajos prácticos, carpetas, presentaciones orales, investigaciones, etc. Estos instrumentos de evaluación fomentan una buena pedagogía y la implicancia constructiva de los alumnos en su propio aprendizaje, teniendo en cuenta a su vez el desarrollo del perfil y la declaración de principios de la organización de Bachillerato Internacional.

El sistema de evaluación formal del Bachillerato Internacional para el programa de Diploma incluye tareas de evaluación muy formales como son las pruebas objetivas estandarizadas (evaluación externa). La evaluación se centra en el proceso, y  es el docente del curso quien califica los proyectos y el trabajo práctico de los alumnos (evaluación interna) previo a su envío a un moderador externo.

Para aprobar el programa de Diploma los alumnos deben obtener al menos 24 puntos de un total de 45 a partir de los resultados obtenidos en los exámenes de las seis asignaturas elegidas (generalmente tres en nivel superior y tres en nivel medio) y la evaluación interna, más la calificación combinada de la monografía y el ensayo de teoría del conocimiento. Es importante destacar que el alumno debe a su vez completar su programa de actividades C.A.S y cumplir los objetivos de las mismas.

Los puntajes y  requisitos necesarios para obtener el Diploma se detallan en el artículo 13 del Reglamento General del Programa del Diploma. Este reglamento se comparte con los alumnos que cursan el Diploma y sus familias.

Al finalizar los cursos del programa de Diploma, se solicita a los alumnos que completen una encuesta anónima dando su opinión sobre el nivel de satisfacción con los cursos realizados, sus docentes, coordinador BI, materiales didácticos y uso de tics.

Los alumnos también deben autoevaluarse en cuanto al nivel de compromiso y responsabilidad frente a los cursos del programa, vínculo generado con sus docentes y pares y grado de satisfacción con su propio proceso de aprendizaje.

Los resultados de esta encuesta se comparten en las reuniones de coordinación con los docentes y son tomados en cuenta para mejorar la implementación del programa en la institución cada año.

Evaluar es poner una mirada en el proceso curricular, en el desarrollo de las prácticas docentes, el desarrollo armónico de trabajar en equipo con todos los involucrados en el proceso enseñanza- aprendizaje para formar futuros ciudadanos autónomos, libres, dotados de herramientas, con conocimientos; para reflexionar y construir una sociedad más justa, democrática e igualitaria basada en los valores universales.

Bibliografía

  • Política de evaluación Escuela Integral Hebreo Uruguaya ( presentada en autoevaluación 2006-2010)
  • Documento Filosofía de la Escuela Integral Hebreo Uruguaya
  • Circulares nº 2956/2010 y 2957/2010 del Consejo de Educación Secundaria Uruguay- Evaluación y Pasaje de Grado
  • Circular 2829/2008 Bachillerato – Reválida del Diploma de Bachillerato Internacional por el Bachillerato Reformulación 2006
  • Documento IB: Pautas para elaborar la política de evaluación del Colegio en el programa del Diploma
  • Documento IB ¿Qué es la educación IB?
  • Documento IB: El Programa del Diploma: de los principios a la práctica (abril 2015)
  • Documento IB: Reglamento general del Programa del Diploma
  • Ciclo Básico

https://www.ces.edu.uy/ces/images/stories/reglamentos/regevalenero2010tercera.pdf

  • Bachillerato

http://www.ces.edu.uy/ces/index.php?option=com_content&view=article&id=701&Itemid=74